La Pesca en equipo…. Editorial

Ernesto Sánchez Proal

Ernesto Sánchez Proal


(8 julio 2009).- El hecho de que un Presidente Municipal tenga como una de las prioridades en su plan de Gobierno el generar empleo por medio de la atracción de nuevas inversiones es ejemplar. El hecho de que este futuro Alcalde pertenezca a un partido diferente al del Gobierno estatal es una circunstancia que no debería dificultar el intenso trabajo en equipo que se requiere para capturar a uno de estos peces gordos.

En el caso de la industria electrónica, la mayoría de los grandes se trajeron al “Silicon Valley South” desde los tiempos en que se acuñó el término, en la Administración estatal de Alberto Cárdenas, hace poco más de 10 años, cuando la configuración política en el Estado y Municipios era más homogénea.

La atracción de nuevas inversiones es compleja, especialmente cuando se trata de industrias sofisticadas, por la naturaleza de sus mercados y procesos, como la automotriz y la electrónica.

Normalmente se requieren incentivos muy atractivos para que una región pueda competir contra otras, casi siempre otros Estados y en muchas ocasiones otros países. Una inversión de este tipo es de varias decenas de millones e inclusive cientos de millones de dólares, que llegan a generar miles de nuevos empleos directos.

En el caso de la industria electrónica, las oportunidades aún existen en la manufactura para la creación de empleos, aunque ya no serán en las cantidades que vimos en el pasado; la razón es que el modelo de negocios actual está orientado a proyectos de alto valor, normalmente bajo volumen con alta mezcla, y también ensambles grandes y complejos (que incrementan el nivel de ventas en dólares, pero requieren menos personal para ejecutarse).

Las compañías orientadas al diseño de hardware y software, aunque con menos oferta de empleos (en cantidad), ofrecen puestos con salarios mejor remunerados y tienen la ventaja de no requerir grandes terrenos para ubicarse, por lo que pueden ser perseguidas por Municipios con poco espacio disponible.

En la decisión para ubicar una nueva operación tienen cierto peso aspectos como exenciones en el impuesto predial, pero los factores que más pesan son de índole estatal y de competencia federal. Lo que implica que para que los planes del Municipio sean exitosos, tendrá que haber una estrecha cooperación con su Estado y con la Federación, específicamente con las autoridades de desarrollo y promoción económica.

Existen dos riesgos: el primero, y más evidente para el político, (y menos para el administrador) es la superación de diferencias partidistas para trabajar realmente en equipo en beneficio de la comunidad, generando los empleos directos e indirectos a través de la nueva inversión. El segundo, y más evidente para el administrador (y menos para el político) radica en el diseño y ejecución de un proceso eficiente que inicia con la búsqueda y localización de candidatos para las nuevas inversiones y termina con la inauguración de la planta, en donde participan los tres niveles de Gobierno de manera organizada.

Hemos visto funcionar a este proceso con cierto nivel de eficiencia (misma que se fue incrementando al paso de los años) integrando al Estado y a la Federación, pero nunca con una buena integración del Municipio -inclusive en tiempos en que las tres entidades pertenecían al mismo partido político-. De hecho, es al Gobierno del Estado al que más se le ha visto haciendo el “scouting”.

En pocas ocasiones se ha notado liderazgo del Municipio en este aspecto. Con todo esto no se pretende de ninguna manera desanimar la iniciativa municipal de atracción de inversiones, que reitero, es ejemplar en el sentido en que sería excelente ver más Ayuntamientos tomando el liderazgo en estos temas; sino más bien proponer que, por un lado, se analice muy bien el proceso completo y se haga la reingeniería necesaria para robustecerlo y asegurar el trabajo en equipo de los tres niveles de Gobierno. Y, por otro lado, que exista una auténtica voluntad de trabajar por el bien de la gente, dejando fuera diferencias ideológicas y de partido.

Esperemos que la disciplina política pueda unirse con la teoría de la administración pública. El que llegara a afectar el diferente color de partido para que funcionarios de los tres niveles de Gobierno trabajen como un solo equipo sólo lograría la pérdida de competitividad del Valle del Silicio. ¡Y vaya que las cosas se mueven rápido por acá!PD: visite mi blog

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